Libreta de encuentros/ Mendoza/ Argentina
  

Libreta de encuentros/ Mendoza/ Argentina

Mendoza, Argentine le 07/02/2012

 

 

  

 

 

Me llamo Ricardo Javier, mi apellido es Beretta, originario de la Lombardía, mis antepasados vinieron huyendo del hambre y la pobreza de Italia para intentar mejorar sus vidas en Argentina, se dedicaron a la agricultura produciendo uva en los amplios campos de esta tierra prometida, acá trabajaron y procrearon en la adversidad una prolífera familia, en la cual hay ahora profesionales, comerciantes, estudiantes, agricultores, viajeros como yo, etc

Mi trabajo tiene relación con la educación popular y la inclusión social, soy profesor y estoy involucrado en un proyecto de mejoramiento de la calidad de vida de sectores marginales a través de la escolarización y la preparación para el trabajo.

Mis pasiones son varias, intento de poner mucha convicción a todo lo que hago, aunque no siempre puedo hacer lo que me propongo procuro llegar a hasta sus últimas instancias mis objetivos. Amo la literatura y el cine, suelo escribir en forma un poco anárquica algunos textos como guiones de cine, poemas y cuentos o lo que salga.

Me interesa todo lo que esté relacionado con los temas de cultura y el desarrollo social, en especial en  la promoción de los derechos de las personas más desfavorecidas de la sociedad, he colaborado en forma voluntaria en trabajo con discapacitados, marginales y niños hijos con padres abandónicos, siempre he pensado que un lema de  vida es:"si no vives para servir, no sirves para vivir".

En mis ratos libres colaboro con una organización de ayuda a personas que viven en la calle, antes he trabajado en otros proyectos de trabajo social no rentado.

Ahora estoy muy involucrado en Couch Surfing, un proyecto muy interesante de intercambio con viajeros del mundo que ofrece la posibilidad de compartir un tiempo con la gente de otros lugares, siempre con una mente abierta y espíritu solidario, que nos permite ampliar nuestra visión del mundo para mejorar el entendimiento sin importar las particularidades de raza, nacionalidad, edad, sexo o religión.

Vivo en una localidad llamada San José de Guaymallén, en las afueras de la ciudad de Mendoza, es un zona de personas de trabajo, tranquila y con mucha vida de interacción entre los vecinos, aún se acostumbra compartir los acontecimientos familiares y se confían las llaves de cada casa a otro vecino para cualquier eventualidad, una comunidad que todavía se sustenta en la confianza y buena voluntad, eso me gusta mucho  de mi comunidad.

La historia de mi localidad es de una zona con terremotos más o menos frecuentes, eso nos ha convertido en personas precavidas, hay parques y plazas que se convierten en zona de escape ante una catástrofe, además que hemos sido educados para estar preparados ante una emergencia natural. Eso tiene el valor agregado de que promueve la interacción de los miembros de la comunidad para planificar alternativas de supervivencia, contrariamente a las conductas individualistas que se están imponiendo en la sociedad actual.

Vivo en Argentina, que siempre digo" no es ni el mejor ni el peor país de mundo", es una nación contradictoria, con una historia tormentosa pero con las fortalezas de una población muy audaz y creativa, lo que más nos perjudica como ciudadanos es la pésima calidad moral y técnica de los gobernantes que no han podido aún generar un proyecto de nación estable y de progreso.

En mi país  no he viajado lo suficiente todavía, conozco algunos lugares del norte como Salta , de la Patagonia, Misiones, Córdoba y la gran Babylon: Buenos Aires, una mixtura contradictoria pero fascinante de metrópolis cosmopolita.

 

He tenido la gran posibilidad de conocer varios países de Latinoamérica afortunadamente, todos me ha marcado en mi existencia y visión de la humanidad, es que viajar intensifica la imaginación hasta límites extremos sin ninguna duda. He vivido en cada viaje experiencias estupendas: México, Costa Rica, Guatemala y Bolivia, Colombia son los que más me han marcado por muchos motivos subjetivos.

Nunca podré olvidar las noches estrelladas del altiplano boliviano, los edificios inclinados del DF, los volcanes tormentosos de Costa Rica, los ritos ancestrales de los indígenas guatemaltecos y la selva interminable de Colombia, nunca se es el mismo después de viajar...

La vida nos da sorpresas, dice la canción, y es verdad. La pérdida de las personas que amamos nos marca para siempre, pero también nos desafía para construir una realidad nueva superadora, en mi caso la pérdida de mi madre es lo más triste que me ha sucedido. Pero siempre se tiene posibilidad de construir y reconstruir la existencia, a cada adversidad le corresponde una nueva oportunidad...

Mis expectativas, estando ya pasada la mitad de la vida, es poder crear nuevas posibilidades de viajar, de ayudar a otras personas y contribuir a conservar nuestro medio ambiente, sueño que un mundo mejor es posible..."La vida es bella, que las generaciones futuras la limpien de todo mal y de toda violencia y la gocen plenamente"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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